jueves, 14 de agosto de 2008

Dia 4 - Salar de Uyuni y Hotel de Sal (1/3)

Estabamos en el Hostal Sajama, en la ciudad de Uyuni. Al desayuno, nos sucedió algo muy gracioso. En la carta de desayunos, había uno llamado "Full Americano" a 20 bs y un "Americano" por 18 bs. Dada la poca diferencia, elegimos el "Full", que entre otras cosas tenía jamón en el huevo revuelto. La señora que dirigía el lugar, nos recomendó el "Americano", ya que el jamón que tenían estaba viejo... y podría caernos "malito". Luego de esta honestidad brutal... no nos animamos a preguntar por el estado de los huevos.

El tour de 3 días por el Salar, que habíamos contratado en Villazón, era localmente manejado por la agencia "Relámpago", de la cual Angélica era la persona que conocíamos. El tour estaba planeado para salir despues de las 10 AM... y efectivamente salió a las 12 del mediodía.

Salimos en una Toyota Land Cruiser. El chofer, se llamaba Juvenal y no era muy abierto para conversar pero si para responder a las preguntas específicas. Al salir de la agencia pasamos a dejar una persona en su casa... llenamos el tanque de combustible y le dimos aire a las cubiertas.

Nico mostró sus habilidades de hablar con unos alemanes en Alemán y nos ilusionó de que iban a ser nuestros compañeros ( 2 niñas y un rubio grandote), pero al final nuestros compañeros fueron unos brasileros.

El viaje hasta el Salar de Uyuni no es más de media hora. En la camioneta ibamos nosotros cuatro y 3 brasileños de Matogrosso. Enseguida que nos adentramos en la inmensidad blanca... son 12.000 Kms cuadrados... nos pusimos a sacar fotos... las clasicas fotos de ilusiones ópticas.

Salar de Uyuni - Ilusiones opticasSalar de Uyuni - Ilusiones opticasSalar de Uyuni - Ilusiones opticasLuego llegamos al viejo Hotel de Sal Playablanca, que ya es simplemente un museo y donde "tienes" que consumir para entrar, por lo que todo el mundo se compra algun Snicker o unas papas chips o alguna bebida. El museo y sus "piezas" están hechos de bloques de sal... la verdad que espectacular. Nos demoramos más de lo que dijo el chofer y guía Juvenal... y como optó por no bajarse de la camioneta... cuando llegamos nos amenazó con volver hasta la ciudad de Uyuni. Hablamos con él, era importante no atrasarse porque perdíamos lugar para almorzar y hospedaje si llegabamos últimos y proseguimos viaje.

En el camino, vimos el lugar donde 2 camionetas chocaron de frente meses antes... es increible pensar que es posible chocar de frente en una superficie tan extensa y con tanta visibilidad.

Llegamos a la "Isla del Pescado" (INCAHUASI), donde almorzamos carne, pepinos y tomates, con una especie de arroz llamado "Quinua"... que nos acompañaría por todo Bolivia y Perú, pero aun no lo sabíamos.

La "isla" en realidad es una isla de piedra en un mar de sal... llena de cactus Enormes y algunos de ellos de cerca de MIL años... increíble. Por 15 bs puedes recorrer la isla por unos senderos que permiten sacar fotos hacia todos lados... fotos espectaculares. Hacer todo el camino lleva más o menos 45 minutos, pero nos dejó muertos.

De allí nos fuimos rumbo a San Juan, para dormir en un hotel de Sal. El viaje es medio largo y pasa por unas cuevas (llamadas Las Galaxias) que en su tiempo estuvieron bajo agua. Para poder cobrar entrada, los lugareños cerraron la puerta con piedras. Juvenal nos comentó que eran cuevas de 3 x 3 y que si queríamos bajáramos, pero que no eran nada del otro mundo, así que no entramos.

Vimos por primera vez Vicuñas... un animal no domestico y en peligro de extinción que es algo en el medio entre una llama y un venado.

El piso del hotel de sal, como no podía ser de otra manera, es de sal molida. El baño es muy bueno, obviamente recubierto de azulejos y donde te podías bañar pagando una pequeña cantidad. Las paredes son bloques de sal que se unen con sal molida mezclada con cemento. Las mesas y sillas son de sal y en el fondo de la sala más grande hay un bar de sal. El hotel se alimenta con paneles solares y es posible cargar las baterias de las cámaras de fotos por la noche.

La cena fue servida a eso de las 20:00 y consistió en una sopa caliente a discreción y luego llegó una bandeja de pollo con papas asadas y una banana asada con cáscara... y luego té o café.
De sobremesa, nos quedamos conversando con los brasileros que nos dieron consejos para La Paz y Cusco, y entre una cosa y otra nos moriamos de la risa.

Nos acostamos a las 21:30 o 21:45 para salir al otro día a las 7:30 ya que Juvenal no quiere que nos retrasemos.

La frase del día: "Más salado que el salar"... la escucharía por 20 días más.

1 comentario:

p3rr4kus dijo...

¿Qué tal estaba la comida?

¿Salada?

XD